B.O.Y.: Bruises of Yesterday (2024)

November 12, 2025

B.O.Y.: Bruises of Yesterday es una obra cinematográfica que sacude el alma desde los primeros minutos. Ambientada en un mundo gris, post-industrial y emocionalmente devastado, la película sigue a Noah, un joven introvertido que carga con cicatrices emocionales heredadas de una infancia marcada por el abandono, la violencia y la traición. El título, que juega con las iniciales de “boy” (niño) y “bruises of yesterday” (moretones del ayer), resume a la perfección el viaje introspectivo que nos propone el filme: el peso del pasado sobre los hombros de quienes aún están creciendo.

La dirección de Elías Márquez es simplemente magistral. Con una cámara inquieta pero íntima, Márquez logra capturar la soledad de Noah sin recurrir al melodrama. Cada escena está impregnada de una estética melancólica, donde los colores desaturados y la música ambiental refuerzan el dolor silente que atraviesa al protagonista. La narrativa se mueve con una calma hipnótica, alternando entre el presente de Noah y fragmentos de recuerdos rotos que irrumpen como flashes de una memoria herida.

Lo más poderoso de la película es su capacidad para mostrar cómo los traumas no desaparecen con el tiempo, sino que evolucionan, se transforman y, si no se enfrentan, terminan controlando nuestras decisiones. A través de relaciones tensas —especialmente con su padre ausente y un terapeuta que también oculta heridas propias—, Noah comienza a desmontar la imagen que tiene de sí mismo. La película no ofrece soluciones rápidas, pero sí plantea preguntas urgentes sobre la identidad, la culpa y la necesidad de perdonar.

La actuación de Mateo Rivas en el papel de Noah es sencillamente desgarradora. Con una contención emocional admirable, Rivas construye un personaje lleno de matices, que oscila entre la fragilidad y la furia contenida. Su mirada, a menudo perdida pero profundamente expresiva, se convierte en el hilo conductor emocional del filme. Junto a él, destacan las interpretaciones de Clara Vélez como su madre distante y Julián Reyes como el terapeuta, ambos aportando capas de humanidad a sus roles.

La banda sonora, compuesta por Laura Sarmiento, acompaña la narrativa con una sensibilidad extraordinaria. Mezclando sonidos electrónicos con instrumentos acústicos, crea un paisaje sonoro que traduce en música lo que Noah no puede decir con palabras. El silencio, también utilizado de forma estratégica, amplifica los momentos de mayor tensión y dolor.

B.O.Y.: Bruises of Yesterday no es una película fácil ni cómoda, pero es profundamente necesaria. Nos recuerda que todos cargamos moretones invisibles, que la memoria no es lineal y que, a veces, sobrevivir es un acto de valentía silenciosa. Esta cinta es una carta abierta a quienes han sido marcados por su pasado, y una invitación a mirar hacia dentro, aunque duela.